Juntos cuidamos el planeta

Hoy, en plena era de transformación digital y globalización de los mercados, la sostenibilidad y el compromiso ecológico no son una tendencia, sino una necesidad de ser respetuosos con nuestro planeta. En Cerabella nos involucramos en este compromiso con la Madre Tierra, por ser responsables y conscientes del no desperdicio de los recursos naturales que nos ofrece. Un deber de todos que nos incluye tanto a las personas como a las marcas.

Desde Cerabella trabajamos en un conjunto de acciones y medidas concretas respetuosas con nuestro entorno, haciendo más sostenibles nuestros productos y/o procesos productivos para que nuestra actividad y nuestras velas generen el mínimo impacto ambiental posible. Con este objetivo, identificamos los productos y las acciones con unos símbolos que identifican nuestro compromiso ecológico.

NUESTRO COMPROMISO ECOLÓGICO

Reducción de emisiones de CO2

El 82% de los proveedores de Cerabella son empresas de proximidad: El 64% tienen sede en Cataluña y el 84% son del resto de España. Esta medida reduce de forma drástica las distancias en el transporte por el suministro de materias primas. Por otra parte, el 100% de la fabricación de nuestros productos tiene lugar en nuestras instalaciones ubicadas en la provincia de Barcelona.

Por lo tanto, cuando adquieres y/o consumes artículos de Cerabella tienes la garantía de que para fabricarlos no se ha necesitado llevar ni materias primas ni productos terminados provenientes de la otra punta del mundo. Una gran contribución a la reducción de emisiones de CO2 en nuestro planeta.

Cera de «refús»

El «refús» es la cera que se recupera de velas ya utilizadas. Esta cera se vuelve a fundir y se vuelve a utilizar para hacer nuevas velas. Cuando encuentres este símbolo en una vela de Cerabella, significa que está producida con esta cera reciclada 100%. Es el caso, por ejemplo, de las velas de la colección Organic o de todas las velas de exterior de Cerabella.

Precisamente por este motivo, cuando una vela con cera de «refús» lleva un rato encendida, puedes ver que, bajo la primera capa de cera blanca, sale la cera de «refús» que habitualmente tiene un color más oscuro. Esto evidencia que la cera es 100% reciclada.

Piedra ecológica

La piedra ecológica es un material fabricado a partir de elementos reciclados de la construcción. Es una sustancia sólida formada por un conglomerado hidráulico, es decir que, amasada con agua, áridos, cemento y arcilla forma una argamasa que modelamos con la forma del recipiente y, una vez endurecida es un material tan resistente y estable como el hormigón o la piedra.

Hay diferentes colecciones de velas de Cerabella que su recipiente es de piedra ecológica o «eco-stone». Es el caso de la colección Prana o la original familia de velas y complementos de exterior de la colección Organic. En este último caso, además, la cera de las velas es cera de «refús», una combinación perfecta con la piedra ecológica. Todo ello 100% ecológico!

Recipientes de vidrio reciclado

Cuando encuentres este símbolo en una vela, significa que el recipiente de la vela está hecho con vidrio reciclado. Es el caso de la colección Hurracaines o Vtest. Este vidrio se ha fabricado a partir de triturar cristales recuperados hasta obtener lo que se conoce como casco de vidrio que, a través de procesos de fusión a altas temperaturas, se convierte en una masa líquida que se moldea con la forma del nuevo envase y que en nuestras instalaciones se llena de cera para reconvertirse en una vela.

Dando un nuevo uso al vidrio reciclado contribuimos a disminuir el consumo de energía en un 27%, ayudamos a disminuir la contaminación atmosférica en un 20% y de las aguas en un 50% y, supone un ahorro de recursos naturales que cada kilogramo de vidrio recuperado sustituye 1,2kg de materias vírgenes como arena, sosa, carbonato calcio, etc. Aparte, de que, una vez consumida la cera de la vela, podemos reutilizar perfectamente el envase.

Packaging de cartón 100% reciclable y biodegradable

En Cerabella procuramos siempre utilizar embalajes de cartón ondulado, ya que es un material biodegradable, de hecho, después de los residuos orgánicos, es el material que se biodegrada más rápidamente (máximo 1 año). Aparte, el cartón ondulado es 100% reciclable, esto significa que todos sus elementos del que está formado se pueden reciclar y, de hecho, el papel que encontramos, según la longitud de las fibras se puede llegar incluso a reciclarse hasta 7 veces!

Somos conscientes de que a veces puede ser más vistoso y atractivo un embalaje de colores llamativos y texturas satinadas, pero a nosotros nos gusta el cartón sin blanquear porque es el material con menor impacto medioambiental. Su fabricación genera un 60% menos de emisiones de CO2 que la fabricación de embalajes de otros materiales y es un embalaje que no pierde durabilidad ni resistencia.

Reciclaje de papel

En nuestras oficinas centrales, disponemos de contenedores de cartón para que nuestros equipos puedan depositar sus documentos de papel que deseen destruir. Así fomentamos y animamos a nuestros empleados a reciclar el papel que ya no les sea útil. Toda la documentación confidencial también se recicla y se destruye a nivel P-3 en las instalaciones de nuestro proveedor homologado y certificado según las normativas UNE-15713 y DIN-66.399. Todo este papel se convierte en residuos triturados que permiten un reciclaje más rápido y fácil.

Una forma limpia de dar una nueva vida a todo el papel que se genera en nuestras oficinas o debido a nuestra actividad profesional diaria.

Gestión selectiva de residuos

La gestión selectiva de residuos consiste en recoger de forma diferenciada los principales volúmenes de residuos que se generan tanto en las oficinas como en la planta de producción, con el fin de poderlos llevar al centro de recogida selectiva para que se puedan reciclar de forma adecuada y controlada.

Esta gestión selectiva de nuestros residuos se lleva a cabo en las instalaciones de Cerabella y periódicamente se llevan estos volúmenes en el centro de recepción selectiva de residuos especializado para su posterior reciclaje. Esto permite ahorrar recursos naturales y parte de la energía necesaria para la fabricación de los productos de materias primas.